Han pasado casi dos meses, cuando la Asociación COINCIDIR, Asociación Pop No´j, CONACMI, FUNDAESPRO y PAMI hicimos la primera presentación del Sondeo sobre el cumplimiento de los derechos de la niñez en Guatemala, en tiempo de COVID 19, y hoy hacemos un segundo, en seguimiento a lo evidenciado en dicho documento.

Lo más relevante es lo siguiente:
Con relación al derecho a la educación, el Ministerio de Educación continua distribuyendo los alimentos a los estudiantes de pre-primaria y primaria y distribuyendo guías didácticas, las cuales siguen sin llegar completas y a tiempo. Se continúa con el trabajo a distancia vía la televisión y en el ámbito privado de la educación, a través de plataformas virtuales que saturan las agendas de los y las estudiantes, lo que repercute en su salud mental.

Fue relevante la manera cómo se desnuda abiertamente el funcionamiento del seguro médico millonario contratado por el gobierno a favor de la salud de niñez del país, en tanto que ahora, muchos médicos, farmacias y otros actores relacionados con la salud, ni siquiera están informados que están incluidos en el directorio del seguro para prestar atención a la niñez, lo cual incumple con los objetivos de atender a niños, niñas y adolescentes del país, constituyéndose así en un despilfarro de recursos del Estado de Guatemala.

En seguimiento a las estadísticas con relación al derecho de protección, éstas permiten afirmar que éste no se cumple a cabalidad en tanto que, en plena pandemia, continúan las lesiones y muertes de niños, niñas y adolescentes por razones vinculadas a la violencia. Es relevante también el número de suicidios en personas menores de edad en el contexto de COVID 19.

Las violencias sexuales. A pesar de que bajó el número de reconocimientos médicos por esta causa, esta violación a ese derecho se mantiene. No es posible establecer si la baja es porque se redujeron los casos, o porque bajaron las denuncias en tanto la imposibilidad de moverse fuera de casa por la cuarentena. Igual es el comportamiento de los casos tipificados como maltrato infantil. Es inconcebible que, en plena crisis sanitaria y económica para el país, continúen la desaparición de niños y niñas, puestas en evidencia por el Sistema de Alerta Alba Keneth.

La situación sanitaria del país ha empeorado el cumplimiento del derecho a la salud para la población en general, y principalmente para la niñez y adolescencia. El número de positivos en el transcurso de este periodo se ha concentrado significativamente en la región 1 (Guatemala, Sacatepéquez y Chimaltenango), con especial énfasis en el departamento de Guatemala donde se concentra cerca del 69 % de los casos del país.

También se puede reflejar cómo se ven cumplidas las proyecciones en cuanto al colapso del ya débil sistema de salud, el cual tiene desbordadas las instalaciones readecuadas para COVID y ahora los hospitales nacionales San Juan de Dios y Roosevelt. La poca información que hay sobre la situación de la niñez en el contexto hospitalario la ha brindado públicamente algún personal de salud, así como la defensora de la salud de la Procuraduría de los Derechos Humanos. Estas fuentes refieren que las condiciones no son las más apropiadas para la integridad de los niños y niñas hospitalizados por COVID 19, o de los que no están contagiados pero que deben estar allí, con sus padres y madres, porque estos no tenían como dejarlos en sus casas.

Quisimos relevar en el presente documento, la consulta hecha con psicólogos y psicólogas de dos de las instituciones participantes en el presente sondeo, quienes reconfirman cómo ha consecuencia de la pandemia se han venido recrudeciendo algunos problemas de salud mental, especialmente en la niñez y adolescencia, y en otros casos, el surgimiento de nuevas manifestaciones psicosociales producto del confinamiento y las violencias que viven a lo interno de sus casas, en las que no poseen adecuadas condiciones para vivir la cuarentena.

Como se previó, esta pandemia vino a poner en crisis también la situación económica de la población, y como consecuencia se reporta un incremento en la desnutrición aguda de la niñez de Guatemala, y contradictoriamente, el gobierno de Guatemala anuncia la reducción de fondos planificados para atender la desnutrición en el país.

Con relación a la niñez y adolescencia migrante en el contexto de la pandemia, es importante mencionar que, aunque se han reducido los vuelos y el número de niños y niñas que retornan o son deportados al país, en mayo y junio aún entraron 91 niños, niñas y adolescentes, acompañados o no, en 13 vuelos, provenientes de Estados Unidos; y 52 provenientes por vía terrestre desde México.

La Secretaría de Bienestar Social informa que cuida el protocolo el que consiste en hospedarlos en un hotel con todos los servicios y cuidados y, al comprobar que están libres de contagio, son retornados a sus comunidades, siendo monitoreados por el personal de salud. Muchos de ellos y ellas se enfrentan con dificultades de movilización para retornar a sus comunidades por la falta de transporte.

Con relación a la protección de la niñez y adolescencia que depende de la calle para vivir, las organizaciones ponentes de este 2º Sondeo han comprobado que ninguna de las personas a quienes se les dio acompañamiento a través de la organización Puertas de Esperanza ha recibido algún beneficio de los programas ofrecidos por el gobierno de Guatemala, a pesar de ser personas en alta vulnerabilidad por su situación de calle, tampoco han sido apoyados por la municipalidad capitalina. También se reporta en este documento, la negligencia del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social para la aplicación de protocolos a personas viviendo en y de la calle, con síntomas de COVID-19.

Esta situación obligó al cierre del albergue y a que las personas de calle buscaran cobijo y protección del toque de queda en casas abandonadas y sitios baldíos, donde sufrieron hechos de violencia por parte de vecinos. La respuesta ante esta situación fue hospitalizar a los casos positivos en el Hospital San Vicente, en un área especial, de la cual escaparon dos de los hospitalizados.

Las 5 organizaciones que presentan esta actualización, continuamos preocupados por la cada vez más difícil situación sanitaria que enfrenta la población, especialmente de niños, niñas y adolescentes, y los impactos económicos que traen graves consecuencias a su nutrición, a su salud mental, a su educación y a su protección. Exigimos al Gobierno de Guatemala para que asuma con mayor seriedad la aplicación de protocolos adecuados para un ejercicio pleno de los derechos de la niñez en Guatemala.

Jueves, 2 de julio de 2020


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